Perfiles masculinos del cine mexicano

Estereotipos y tipos de masculinidad, machismo y sexualidad, ser proveedor y padre, patologías masculinas y la construcción de la identidad masculina a través del discurso, son algunos de los aspectos que los llamados estudios de masculinidades empiezan a sondear o profundizar. ¿Se puede parafrasear a Simone de Beauvoir para invertir su tesis y decir que no se nace hombre, sino que se llega a serlo?

Los expertos en el tema afirmar que la masculinidad  se ha construido socialmente alrededor de un eje básico: la cuestión de poder, a tal punto que la definición de masculinidad es estar en el poder. Dicen que hay dos corrientes latentes:

La esencialista. Sus argumentos tienen la certeza de que se nace hombre y que las cuestiones biológicas son determinantes; y la crítica, que parte de la idea de que la masculinidad es histórica, dinámica y contextual.

Explorar las masculinidades en la sociedad representa un desafío provocador pero también puntual de la forma en que se construye el ser hombre. Es así como las masculinidades en el cine delatan algo más que entretenimiento o arte, muestra y denuncia las formas de ser hombre que la cultura construye. Por ello, les invito a dar un recorrido por el cine mexicano y sus personajes masculinos.

Así, uno de los primeros estereotipos es el del charro cantor, surgido en la época de oro. Carlos Monsiváis lo describe: alegre, sano, gallardo, humilde, leal y, por supuesto con voz varonil y entonada, elemento representativo para conquistar a toda mujer. Características que se eternizarán en los filmes de Pedro Infante. El ídolo del pueblo, será el hombre ideal del público femenino de la época.

3

Otros personajes cinematográficos que se entrelazan entre la realidad y la ficción son los luchadores. Los elementos recurrentes de este tipo de cine permiten advertir una personalidad masculina con ciertas representaciones: poseen una doble condición de héroes ya que pelean en el ring y se enfrentan a villanos que amenazan la paz social. En ambos escenarios siempre vencen. Son fuertes, atléticos, musculosos y sanos. Sobresale el uso de una máscara que les da un toque de misterio y seducción. El uso de ella le da superioridad. Siempre están rodeados de mujeres hermosas y provocativas.

En la década de los sesenta, la invasión de películas fue con los ídolos juveniles del momento como Enrique Guzmán y César Costa, pero cuatro personajes masculinos parecen querer romper con esa imagen, ellos son Los Caifanes, cuatro hombres de clase trabajadora que en una noche de parranda conocerán a una pareja “burguesa” a la que invitarán por una noche a irse de parranda. Interpretados por Sergio Jiménez, Óscar Chávez, Ernesto Gómez Cruz y Eduardo López Rojas, beben y bromean, con cerveza en mano demuestran su hermandad, les gusta robar y vagar, decir “albures finos”. El caifán, dice uno de los personajes, “es el que las puede todas”.

perfil2

Un nuevo personaje masculino surgió también en esa época y fue Mauricio Garcés, quien creó a un hombre seductor, canoso, galán, simpático, rico, bien vestido e irresistible para las mujeres. Muchas frases de sus películas son ya populares: “las traigo muertas”, “debe ser terrible haberme tenido y después perderme” y “arroz”. Galán pero candoroso, seductor pero caballero, soberbio pero cariñoso, mujeriego pero leal.

A pesar de tener todos los atributos materiales que cualquier persona de género masculino pudiera desear, el personaje hace denotar ciertas actitudes que no embonan en el arquetipo del macho dominante, es decir, las características que complementan la imagen del conquistador por excelencia se vuelven borrosas, pues nunca puede conseguir el tan deseado objetivo y termina quedándose o dejando con las ganas. No es un personaje viril, es cobarde y torpe, su única arma es el diálogo y su facilidad de palabra.

Entre1970 y1976 surgió el reto de crear personajes masculinos abstractos y más cercanos a la ciudad, así varios directores llegan con una mirada más intimista, provocativa y hasta provocadora. Entre ellos, Jaime Humberto Hermosillo presentará una galería de personajes significativos. Un ejemplo de ello es el filme Doña Herlinda y su hijo, donde una madre intenta guardar las apariencias porque su hijo es gay. Pero esta apertura que tuvo el cine mexicano decae drásticamente cuando un género cinematográfico empieza a imperar, con el apoyo oficial, llamado: sexy comedia. En esta época destacan Alfonso Sayas, Alberto Caballo Rojas y Lalo el Mimo. Entre albures y manoseos, anécdotas absurdas y chistes malos, sus personajes tendrán sexo con todo el personaje femenino que se cruce en su camino aunque al final se quedarán con la novia virginal que se casará con ellos por la iglesia.

2

Al terminar el siglo XX y en los primeros años del XXI, expertos e idealistas harán referencia al surgimiento de un “nuevo cine mexicano”, donde a juicio de esos mismos estudiosos surge una complejidad y pluralidad de personajes masculinos. Se afirma que el modelo de masculinidad ya no es uniforme:

“…Son en los directores novatos donde se nota un tratamiento mucho más complejo del modelo de masculinidad. Con su ópera prima Mil nubes de paz, amor jamás acabarás de ser amor (2003) Julián Hernández se revela como un director con una propuesta inédita; su filme es una historia de un homosexual filmada de forma explícita, poética y con pocos diálogos. Hernández muestra una cara distinta de la homosexualidad, casi opuesta a la presentada anteriormente en el cine mexicano. Aplaudida por algunos, criticada por muchos otros, es notable la apertura de temas que se vive en este nuevo siglo, a la par del cambio de conciencia por un amplio sector de la sociedad mexicana con respecto a la diversidad sexual; contrastando con las tan arraigadas tradiciones machistas de décadas atrás.”

perfil

A partir de este recorrido fílmico, podemos afirmar que el cine mexicano ha sido un medio de construcción de masculinidades con referentes extracinematográficos y otros netamente cinematográficos, y si bien existe una tendencia a representar la diversidad de masculinidades, pero cuya referencia sigue siendo la hegemónica, entonces, ¿se nace hombre o se llega a serlo?

iconElvira Hernández  dslr-camera internet

Anuncios

Sé libre y comparte tu opinión:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s