Subtítulos en la Red: ¿Piratería o Altruismo?

La experiencia de ir al cine como un acto colectivo, en el que no se puede ser ajeno a las reacciones de los espectadores, enfrenta un férreo competidor representado por el streaming. Las series y contenidos visuales que proponen estas plataformas apuestan por el consumo en pequeñas cantidades –en el día a día de una sociedad que va adquiriendo hábitos que apuestan por lo inmediato–, y una calidad que ha ido empujando a los grandes empresarios por apostarle a esta nueva forma de entretenimiento.

Con la ola del streaming, también se ha desatado la descarga de películas y series vía torrent o por medio de páginas que ofrecen streaming gratuito (The Pirate Bay y Popcorn Time, por ejemplo). Las autoridades no han sido nada condescendientes con estos espacios y han creado leyes o guiado los cierres de las páginas. Sin embargo, las comunidades resurgen con nuevos dominios o se mueven constantemente entre servidores, lo que permite la existencia de una red que hasta para las organizaciones más fuertes en el campo, vuelve difícil su caza.

Seamos claros en este punto, “independientemente de que la traducción de una obra genera una nueva propiedad intelectual, cualquier modificación de la primera requiere de la autorización de su autor”, menciona Rafael García, experto en asuntos de derechos de autor. En 2013, la autoridad de Suecia en materia de propiedad intelectual, Intrangsundersökning, cerró la webUndertexter.se, que se dedicaba a la elaboración y distribución de subtítulos en inglés y sueco para películas y series.

Más allá de los debates o las diversas formas de abordar esta situación, se ha venido presentado un fenómeno único: los foros destinados a crear subtítulos para el contenido multimedia. Podríamos identificar al consumo de material audiovisual vía internet como un acto de individualismo, sin embargo, las comunidades creadas para obtener y descargar subtítulos son un claro ejemplo de la convivencia y “altruismo” en el mundo del internet.

Uno de los ejemplos más destacados es el foro argenteam.net, una organización que envidiaría cualquier foro dentro de lo “legal” o que se sostenga por fuertes ingresos. Y es que esa es una de las características que destacan desde el primer vistazo a la página, ya que los colaboradores del sitio argentino –que con el tiempo ha sumado hispanoparlantes de todo el mundo–, colaboran sin recibir una remuneración económica a cambio.

Dentro de este foro, alrededor de 200 personas se rigen por una jerarquía en la que los moderadores dividen trabajo entre series y películas. Existen los traductores y los supervisores de contenido, así como un equipo destinado a la traducción de series en específico. La mayoría de los subtítulos no demoran en salir mucho tiempo desde que se ha lanzado el capítulo en un sitio de torrents externo.

Los subtítulos funcionan de forma muy parecida a las licencias de software libre, pues cualquier persona puede modificar y volver a subir los archivos. Foros como subdivx.com incluyen comentarios y banderas que indican de qué país proviene la traducción, lo que permite al usuario descargar el mejor trabajo para su serie o película. También existen los foros especializados en géneros o en cinematografías de todo el mundo.

La calidad de la traducción ha hecho que televisoras ocupen los subtítulos de subdivx sin pedir permiso a sus creadores y que los vendedores de piratería los incluyan a sus copias para así venderlas en el comercio informal. Asimismo, existen un par de usuarios que destacan por su meticuloso trabajo. Resalta el argentino lukasajeno y la mexicana TaMaBin. El primero ha creado una lista titulada “Últimos estrenos”, la cual rastrea torrents en internet y se va actualizando semana con semana. TaMaBin quizás es la usuaria más aclamada en esta página de subtítulos y quizás hayas podido ver su nombre en los créditos de alguna película pirata. Sus aportaciones alcanzan los casi nueve mil subtítulos y el tipo de cine con el que trabaja va de los grandes blockbusters hasta los grandes autores contemporáneos.

El debate está en la mesa. Existe un cierto tufo de moralismo hacia este fenómeno y al mismo tiempo hay una latente infracción contra los derechos de autor. La balanza suele inclinarse de acuerdo a ciertos factores extra cine, pero al ser una industria, el cine no puede estar exento de una directa interacción con este suceso. Auténticos desconocidos, personas que destinan parte del tiempo de su vida para que miles de usuarios descarguen su trabajo, ¿estamos ante el verdadero cinéfago?

 

icon @alfonsoblanco  dslr-camera internet

Anuncios

Sé libre y comparte tu opinión:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s